lunes, 31 de mayo de 2010

Abrir un baul... II

Al final no les conte la parte del baúl, despues de mi charla via papel en clase con mi compañera de facultad, sali temprano de clases, porque los dias viernes es los dias que mas temprano me voy, y despues de caminar unas cuadras con mi mamá, entramos en una casa que venden muebles, todo muy rústico por cierto, había un baúl, de esos baúles que frecuentemente se ven en las casas, donde se guarda desde libros, juguetes, ropa, y demás.

Lo miraba con curiosidad, sabiendo cuantas cosas podía guardar ahí, y que útil me sería pronto en mi nueva vida, y de repente me invadieron unas ganas impresionantes de abrirlo, pero no abrirlo por cualquier cosa, sino para buscar algo de él, como si él por la mas injustificada razón, hubiese estado ahí, pisando donde yo, y abriendo ESE baúl, MI baúl, en el que yo planeaba poner mis cosas, en mi nuevo hogar, y quizás abrirlo y encontrar algo de él, por mas mínimo que fuera, algo que simplemente dijera: "Estuve acá"
Por supuesto que dentro del baúl no habia nada que hablara de él, pero la simple idea, como también el planear eso, el simple hecho de abrir un baúl con ÉL me llenó el espiritu, me sentí en paz, supe que nada podía fallar. En ese momento supe que la sorpresa va a ser para él, cuando me descubra, finalmente, como lo que siempre fui... Su compañera a unos metros de distancia.
¿Pretenciosa? Puede ser...

No hay comentarios:

Publicar un comentario