viernes, 30 de julio de 2010

Día cálido en mí...

La temperatura de este lado de la vida es agradable, con vientos del noreste, si bien no es un calor agobiante, es cálido, yo diría de unos 24 grados, quizás.
Hoy no te necesito, no, no te necesito, no tengo frío, no tengo el alma fría sin vos me desperté sin pensarte y sé que no te necesito, anoche fuimos a dormir juntos, como anteriormente te había contado, pero se ve que en algún momento de la noche, te dejé ir.
¿Será que hoy estoy tranquila? ¿será que ya no me sobresalto tanto, mi hombre histérico?
Hoy hubiese sido un día caótico, pero algo, algo impidió que fuera así, hoy tenía que rendir un final (Concursos y quiebras) pero... pasaron la mesa. Entonces apenas lo supe, me bañe y dormí toda la noche sin despertarme ni una vez, ni siquiera sentí cuanto había dormido.
¿Sabés que creo que pasa también? En esto sí, soy mujer, y digo y me desdigo.
No me gusta que seas tan indeciso, no me gusta que seas la mismísima caja de Pandora, que cuando puedo abrirla nada bueno trae.
Entonces, debe tener que ver, que prefiero crearte en mi cabeza, antes que ver lo que sos, que no es malo lo que sos, sos lejos, mejor que yo.
Pero... Lo que te hicieron, yo no te lo voy a hacer, yo sé que te dejaron, que te decepcionaron, pero yo no soy así.
Si me querés, ¿por qué no me lo decís?
Para olvidarte, y no pensarte, he intentado de todo.
Desde atragantarme en caramelos, chocolates, y demás. Hasta... salir con otra gente, cometiendo cada estupidez, ya encontré tus ojos en un chico, tu nariz en otro, uno se reía como vos, y otro era hincha de tu mismo equipo de fútbol. Pero ninguno de ellos eras vos. Intenté hacer una maratón de películas en que el hombre siempre era el malo de quien vengarse, pero ni siquiera eran como vos.
Empecé a hacer ejercicios físicos, si te pensaba le correspondían 15 abdominales, donde estuviera, hablar de vos incesantemente eran 15 sentadillas. ¿Qué logré? mmm... digamoslo así, agotamiento físico y mental. Y mal humor...
En fin día cálido en mí, descanse bien anoche, y puedo pensarte y cuestionarte sin llorar.
Sí tan solo me contestaras todo lo que te pregunto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario