
Hoy llevé a mi mamá al medico, y creí que era una cosa, y es otra, estoy preocupada, después vinimos a casa, hablamos de temas triviales, y arreglamos para mañana a la mañana ir a hacer todos los estudios que nos pidieron, y a esperar...
Cuando razoné, cuando tuve tiempo en realidad me empezaron a zumbar los oídos, típico en mi, y a pensar ¡¿que carajo hago si a mi vieja le pasa algo?!.
Todo siguió tal cual, solo yo me doy cuenta que me zumban los oídos, y me duele la nariz, si, otra vez la nariz, y es que cuando de mi familia se trata; soy tremendamente maricona, cagona, e hipersensible, los míos no deben ni imaginarse como los amo, no deben saber que en los peores momentos de mi existencia, a Dios gracias cada vez mas lejos, me aferré a ellos, a su imagen, a todo lo santo y puro que significan para mi y salí adelante.
Me hundo mil veces pero siempre salgo a flote, porque se los debo.
Ahora no puedo mas que autodesearme: SUERTE. Mi gorda recién se va a dormir, y presintió que tengo miedo porque toda la tarde me llevó de la mano. Ella que mide lo mismo que yo, que es chiquita como yo, piensa que contra el mundo me podría defender, pero es mi culpa también, yo me escondo bajo los rulos de mi mamá y ahí abajo todo esta bien. Ahora yo la cubro a ella, yo la llevo y lloro cuando no está; no quiero ponerla nerviosa, ni sufrir anticipadamente.
Esta noche voy a velar su sueño, y mañana esperaré que la vida me sonría y tener buenas noticias, aguanta, aguanta que vos podés, solo unas horas mas de dudas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario